Pues sí¡¡¡ ya tocaba plantar algo, porque hasta ahora la cantidad de lluvia caída, y el frío que ha hecho durante el invierno, no daba ánimos para empezar las labores de plantación primaveral.
El pasado domingo mi amigo Cama me regaló un montón de cebollino, y aunque tenía plantados ya algunos desde el mes de diciembre, el frío intenso había impedido que se desarrollaran con normalidad.
Así que ayer por la tarde me puse manos a la obra y planté todos los cebollinos que me había regalado Cama, aproximadamente unos doscientos. El terreno lo había preparado unos días, y ya había dispuesto por encima el estiércol de caballo. Sin embargo ayer volví a pasar la motoazada y lo dejé bien esparcido. Posteriormente con un rastrillo estuve quitando las piedras más gruesas que habían quedado.
Luego con paciencia, me puse a plantar uno a uno, todos los cebollinos que tenía. Mientras tanto, las gallinas me miraban con curiosidad y esperaban a que me fuera para explorar toda la tierra que había movido.



El pasado domingo mi amigo Cama me regaló un montón de cebollino, y aunque tenía plantados ya algunos desde el mes de diciembre, el frío intenso había impedido que se desarrollaran con normalidad.
Así que ayer por la tarde me puse manos a la obra y planté todos los cebollinos que me había regalado Cama, aproximadamente unos doscientos. El terreno lo había preparado unos días, y ya había dispuesto por encima el estiércol de caballo. Sin embargo ayer volví a pasar la motoazada y lo dejé bien esparcido. Posteriormente con un rastrillo estuve quitando las piedras más gruesas que habían quedado.
Luego con paciencia, me puse a plantar uno a uno, todos los cebollinos que tenía. Mientras tanto, las gallinas me miraban con curiosidad y esperaban a que me fuera para explorar toda la tierra que había movido.



