Mostrando entradas con la etiqueta música clásica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta música clásica. Mostrar todas las entradas
martes, 23 de febrero de 2010
El lamento de Dido (I)
"Es la muerte de Dido, en la ópera Dido y Eneas de Purcell. Si quieren mi opinión: la obra de canto más bella del mundo. No es sólo bella, es sublime, y lo es por un encadenamiento increíblemente denso de los sonidos, como si los ligara una fuerza invisible y como si, a la vez que se distinguen, se fundieran los unos con los otros, en la frontera de la voz humana, casi en el teritorio del lamento animal pero con una belleza que no alcanzarán jamas los gritos de los animales, una belleza que nace de la subversión de la articulación fonética y de la transgresión del empeño que suele poner el lenguaje verbal en distinguir los sonidos"
(La elegancia del erizo: Muriel Barbery)
Thy hand, lovest soul, darkness shades me,
On thy bosom let me rest.
When I am laid in earth
May my wrongs create
No Trouble in thy breast.
Remember me, remember me,
But ah¡ forget my fate.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Concierto para Fagot
El pasado sábado fue el aniversario de mi mujer, y como viene siendo habitual, asistimos al concierto anual que se celebra en nuestro pueblo, para conmemorar la festividad de Santa Cecilia, patrona de los músicos. Una de las piezas que se interpretaron fue el concierto para Fagot y orquesta en fa mayor Op.75 de Carl Maria von Weber. , la cual nos llamó la atención por su delicadeza y musicalidad.
La música instrumental tuvo su inicio en Europa en el siglo XVII, y supuso el nacimiento de una nueva forma musical, el concierto para solistas, que nos ha acompañado hasta hoy. La época dorada del virtuosismo comienza a partir de 1780-90 y se mantiene a lo largo del romanticismo y post-romanticismo. Los solistas empiezan a asumir una importancia comparable a la de los divos de la ópera consiguiendo así mejores sueldos, y la posibilidad de realizar giras por toda Europa.
Mozar fue uno de los compositores que supo equilibrar la actuación del solista y el acompañamiento orquestal, dotando sus conciertos de una sólida estructura musical basada en la foma de sonata clásica. El encanto de los conciertos de Mozart tuvfo su continuidad en las obras de algunos compositores más jóvenes que vivieron el comienzo del Romanticismo musical. Weber, considerado como el artífice del nacimiento de la ópera romántica alemana, demostró ser un auténtico maesto de este estilo. Su sensibilidad y fuente de inspiración ern claramente románticas, pero el tratamiento de los temas y sus formas de sonata eran aún muy clásicas. Así, en su concierto para Fagot, el compositor se inspira en la obra de su predecesor utilizando una gran dosis de colorismo en la orquestación.
(extracto del programa de mano)
La música instrumental tuvo su inicio en Europa en el siglo XVII, y supuso el nacimiento de una nueva forma musical, el concierto para solistas, que nos ha acompañado hasta hoy. La época dorada del virtuosismo comienza a partir de 1780-90 y se mantiene a lo largo del romanticismo y post-romanticismo. Los solistas empiezan a asumir una importancia comparable a la de los divos de la ópera consiguiendo así mejores sueldos, y la posibilidad de realizar giras por toda Europa.
Mozar fue uno de los compositores que supo equilibrar la actuación del solista y el acompañamiento orquestal, dotando sus conciertos de una sólida estructura musical basada en la foma de sonata clásica. El encanto de los conciertos de Mozart tuvfo su continuidad en las obras de algunos compositores más jóvenes que vivieron el comienzo del Romanticismo musical. Weber, considerado como el artífice del nacimiento de la ópera romántica alemana, demostró ser un auténtico maesto de este estilo. Su sensibilidad y fuente de inspiración ern claramente románticas, pero el tratamiento de los temas y sus formas de sonata eran aún muy clásicas. Así, en su concierto para Fagot, el compositor se inspira en la obra de su predecesor utilizando una gran dosis de colorismo en la orquestación.
(extracto del programa de mano)
Les dejo una pieza exclusiva que he encontrado. Se trata del primer movimiento del concierto para fagot y orquesta en fa mayor op. 75 de Weber, interpretado en el Palau de la Música de Barcelona por la Orquesta Ciudad de Barcelona en 1988, bajo la direccción de Franz Paul Decker, siendo la solista Silvia Coricelli.
Que lo disfruten
Que lo disfruten
Etiquetas:
fagot,
música clásica,
Santa Cecilia,
weber
Suscribirse a:
Entradas (Atom)