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miércoles, 28 de enero de 2009

¿Te apetece un cigarrillo?

Ahora mismo no, pero he de reconocer que de vez en cuando me fumo alguno, sobre todo a partir del mes de marzo o abril. Es curioso, pero a partir de esos meses, alguna vez me apetece encender un pitillo después de comer, sobre todo en verano. Aunque realmente no me considero un fumador, y la práctica de mi deporte favorito (el ciclismo) no se ve afectada. Además, cuando llega el cambio de estación, a finales de septiembre y principios de octubre, siempre suelo pillar un buen catarro, con lo cual mis problemas de asma se agravan, e inmediatamente dejo de fumar hasta el mes comentado.

Viendo el vídeo que adjunto, creo que la próxima vez me lo pensaré dos veces antes de fumar. Con razón mi hija se enfada cuando nos ve a mi mujer y a mi con un cigarrillo entre los dedos.



Entrada de Aquí estuve Ayer relacionada con el tema

jueves, 15 de enero de 2009

Los riesgos del Tatuaje (II): la henna


Con esta entrada, completo la que hice sobre el riesgo de los tatuajes y piercings de la semana pasada. Para ello, os muestro parte de un artículo muy interesante del año 2005 publicado por la Universidad de Navarra, del cual no he podido evitar sacar algunos extractos del mismo.

No cabe duda de que tatuarse la piel está de moda. Nuestra sociedad vive una era de culto a la estética, y todas las prácticas que tienen como fin decorar el cuerpo humano con intención de embellecerlo están en auge. Un estudio reciente ha desvelado que entre un 3 y un 8% de la población general es portadora de algún tipo de tatuaje. En Estados Unidos el 23% de la población adolescente lleva tatuajes y el 51% se ha realizado algún tipo de perforación o piercing. La creciente demanda ha motivado la proliferación de establecimientos en donde personal sin formación sanitaria, a menudo, ejecuta este “arte corporal”. Estos locales abundan en zonas de recreo y en localidades turísticas, pues es en vacaciones cuando con más frecuencia los jóvenes se sienten tentados a adquirir uno de estos adornos cutáneos. Por otra parte, el aumento de efectos secundarios, a veces potencialmente graves de los piercings y tatuajes, observados por los médicos, y sobre todo dermatólogos, ha dado lugar a que diferentes instituciones y profesionales sanitarios hayan advertido de la necesidad de regular dichas prácticas.

Los tatuajes clásicos tienen el inconveniente de ser permanentes. Por ello en la última década se han hecho mucho más populares los “tatuajes temporales”, que son en realidad pseudotatuajes, porque son grabados superficiales y no se perfora la piel al aplicarlos. Estos tatuajes temporales se realizan habitualmente con henna, un pigmento natural obtenido de la planta Lawsonia inermis que deja la piel teñida de un color marrón rojizo y que se elimina al cabo de dos o tres semanas con el lavado sucesivo. La henna natural se utiliza desde hace siglos de manera habitual en países musulmanes e hindúes con fines cosméticos, y sólo de forma muy excepcional ha ocasionado reacciones adversas. Sin embargo en Occidente la henna se adultera con diversos aditivos con el fin de evitar su deterioro y, sobre todo, de oscurecer el pigmento y conferir un tono más negro al producto final, que es estéticamente más aceptado y más solicitado por quien desea tatuarse. Son aditivos habituales algunos aceites esenciales, colorantes, resinas y gomas fijadoras y azúcares.Pero el más utilizado de todos es la parafenilendiamina, una sustancia colorante con la que se elaboran la gran mayoría de los tintes capilares comercializados.

Los tatuajes temporales pueden ser atractivos por varias razones: son económicos, fáciles de aplicar, aparentemente inocuos, su disponibilidad es muy alta, y su duración es limitada en el tiempo, lo cual es también seductor: “desaparecerá antes de que te arrepientas de tenerlo”. Pero estos falsos tatuajes conllevan riesgos que nos obligan a desaconsejarlos de forma categórica a nuestros pacientes, familiares y conocidos. Los argumentos para no recomendarlos son:

1. La henna negra es un producto ilegal y clandestino. No se comercializa en tiendas de cosmética, ni en farmacias ni en otros establecimientos porque su uso no está autorizado. El proceso de elaboración es oscuro, y se desconoce la composición exacta de cada preparado particular. tintas que se utilizan en estos tatuajes pueden llevar sustancias químicas prohibidas (por ejemplo, sales de circonio) o sustancias permitidas pero en concentraciones muy superiores a las autorizadas. Éste suele ser el caso de la parafenilendiamina, sustancia catalogada por la normativa europea como de uso restringido en cosméticos8, sólo autorizada en tintes para el pelo, y para la que se recomienda una concentración máxima del 2%

2. Las complicaciones con este tipo de tatuajes son muy frecuentes. Aunque sea improbable el riesgo de contagio de hepatitis y otras infecciones por no realizarse punción de la piel, no son raras las infecciones superficiales por grampositivos (piodermitis). Pero además es mucho más significativo –por su frecuencia y sus repercusiones futuras– el riesgo de sensibilización alérgica a la parafenilendiamina, que es extraordinariamente alto cuando la concentración de esta sustancia es elevada. La sensibilización se manifestará dos o tres semanas después de la aplicación del pseudotatuaje (mucho antes si el paciente ya estaba sensibilizado), en forma de una reacción inflamatoria local. Ésta generalmente será una erupción aguda, de carácter moderado o severo y de aspecto eccematoso.

3. Las consecuencias de una alergia de contacto a la parafenilendiamina son importantes, y más aún en niños o jóvenes. La sensibilización por contacto será indefinida, y el sujeto se verá obligado a evitar para siempre el contacto directo de su piel con un gran número de productos.

4. No es menos relevante que la parafenilendiamina es una molécula c
on una estructura química similar a diversas sustancias colorantes que se emplean en la industria textil, del caucho y cosmética. Debido a esta similitud molecular los pacientes alérgicos a la parafenilendiamina suelen reaccionar también a algunas de las otras sustancias, denominadas reacciones cruzadas, y de este modo un individuo que se haya hecho alérgico puede que tampoco tolere un tinte capilar, las gomas negras o la aplicación de una sulfamida tópica, y es muy probable que también experimente reacciones eccematosas más o menos severas si su piel contacta con prendas de ropa de colores anaranjados-rojos y negros.

5. Por último, aun en el supuesto de que la sensibilización alérgica cursara de forma asintomática (es decir, sin manifestaciones clínicas y sin complicaciones posteriores, hecho que puede ocurrir), en el futuro esa sensibilización podría dar lugar a confusiones, por ejemplo si se da la circunstancia de que el sujeto padezca un eccema de manos y se someta al estudio mediante pruebas epicutáneas: el dermatólogo observará una reacción fuertemente positiva que posiblemente no sepa interpretar
.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) emitió en julio de 2008 una nota informativa sobre los riesgos de la henna negra. Por lo tanto, ¡¡¡ojo con el tema¡¡

¿Cómo diferenciar la henna negra?



1. Su color. La henna natural es una pasta de un color marrón verdoso y su marca sobre la piel es de color rojo castaño. La henna negra es de color negro intenso.

2. El tiempo necesario de aplicación. Preguntar si la henna se puede retirar tras sólo una hora de aplicación. La henna natural necesita estar sobre la piel varias horas para fijar el tatuaje temporal; en cambio, la henna negra se fija en una hora.

3. La duración del tatuaje. Los diseños de henna natural duran unos tres o cuatro días o como mucho una semana, mientras que los de henna negra duran más de una semana.

Artículo original

viernes, 9 de enero de 2009

Los riesgos de los tatuajes y piercings (I)



¿Estamos seguros con los tatuajes que llevamos? He preguntado si estamos seguros con los tatus, pero debería haber puesto ¿estáis seguros? porque yo de momento, y creo que para largo, no llevo ninguno, ni llevaré.

Esta entrada se me ocurrió a raíz de un correo electrónico que me llegó hace tiempo, con un power point adjunto que aún guardo, por la barbaridad que en él pude encontrar. Algunas de las fotos las pongo aquí, pero muchas otras las he obviado porque hubieran herido muchas sensibilidades de la buena gente que pasa por este blog.

El tatuaje es una técnica de decoración de la piel mediante la inserción de sustancias colorantes bajo la epidermis. La piel se perfora con un instrumento punzante que por lo general es una aguja eléctrica. Los piercings y los tatuajes tienen en común que rompen la barrera de protección natural del cuerpo humano, compuesta por la piel y las mucosas. Esto puede comportar la aparición de infecciones en la zona donde se ha realizado el tatuaje o el piercing.





La práctica de dibujar el cuerpo se atribuye a la cultura tahitiana durante el siglo XVIII; los tatuajes eran comunes en la realeza europea, como el caso del Príncipe Constantino que tenía dibujos de dragones.

En caso de hacerse un tatuaje, es imprescindible que se tomen en cuenta que existen ciertos riesgos. Si no se respetan los pasos de desinfección y esterilización, con seguridad que el haberse hecho un tatuaje puede tener consecuencias serias.

Si no se acude a un estudio para tatuajes o si éste no toma recaudos de cómo utilizar el equipo y esterilizarlo adecuadamente, o si comparte la tinta entre clientes, se corre gran riesgo de contraer infecciones virales, como hepatitis, infecciones cutáneas bacterianas o dermatitis (irritación severa de la piel). En otros casos, algunas personas presentan reacciones alérgicas a la tinta.

En todos los tatuajes se utilizan inyecciones por debajo de la piel, y si no se tiene el debido cuidado con éstas, se puede contraer virus como el VIH, y la hepatitis B y C. En algunos países se obliga a las personas que llevan tatuaje a esperar un período de doce meses antes de donar sangre.


Un adorno difícil de sacar.


Borrar un tatuaje no es una práctica simple. Para lograr un resultado efectivo hay que realizar una intervención similar a la de una cirugía plástica reconstitutiva. El láser es una de las opciones para borrar los dibujos en la piel. Sin embargo, es un procedimiento costoso y que lleva su tiempo. Además, pueden ocurrir efectos no deseados: la posibilidad de que el láser deje alguna marca menor, como la alteración de coloración de la piel en la zona tratada


Los Piercings


Tienen su origen en las perforaciones que se hacían algunos grupos tribales de oriente, en orejas, ombligo, cejas, nariz, e incluso en genitales.





Si todo marcha según lo planeado, después de una perforación sólo se deberían tener algunos síntomas pasajeros, incluyendo un poco de dolor, hinchazón en la zona perforada y en el caso de las perforaciones en la lengua, mayor cantidad de saliva. Pero se debe tener en cuenta que en muchos casos, varias cosas pueden salir mal:


• Infección crónica
• Sangrado prolongado o incontrolable
• Cicatrices
• Hepatitis B y C
• Tétanos
• Alergias en la piel
• Abscesos o flemones (acumulaciones de pus que se pueden formar debajo de la piel en el lugar de la perforación)
• Inflamación o daño a los nervios

Dependiendo de la parte del cuerpo que haya sido perforada, el tiempo de curación puede ir de unas semanas a más de un año. Si se realiza una perforación, asegurarse de tener los cuidados posteriores necesarios, como no apretar y mantener la zona limpia.

Son las....