martes, 31 de marzo de 2009

El factor humano



Este es el título del último libro que he leído, cuyo autor es de John Carlin. Me lo prestó mi amigo y compañero José A. Nuñez, gran aficionado al rugby y gran lector, que recientemente ha iniciado su andadura radiofónica local, comentando sus libros de lectura (ver ideas, idas y venidas).

"En 1985, cuando Nelson Mandela llevaba 23 años en prisión, se propuso conquistar a sus enemigos, los más fervientes defensores del apartheid. Así obtuvo su libertad y consiguió convertirse en Presidente. Pero la inestabilidad de un país dividido por cincuenta años de odio racial cristalizó en la amenaza de una guerra civil. Mandela comprendió que tenía que conseguir la unión de blancos y negros de forma espontánea y emocional, y vio con claridad que el deporte era una estrategia extraordinaria para lograrlo.

John Carlin muestra el factor humano que hizo posible un milagro: la capacidad innata de un lider, Nelson Mandela, para seducir a todo un pueblo, y su tenaz deliberación de utilizar el mundial de rugby de 1995 celebrado en Sudáfrica, para sellar la paz y cambiar el curso de la historia. Se relata cómo un partido de rugby pudo ayudar a la reconciliación nacional, fundiendo en un abrazo a negros y blancos en todo un ejemplo de tolerancia y respeto mutuo."

A través de este libro surgen una serie de canciones que he querido buscar para completar esta entrada:

Shosholoza:

El día de la final del campeonato que enfrentó a la selección sudafricana con los temibles All Blacks de Nueva Zelanda ocurrieron varias cosas curiosas antes del encuentro. En los 60 minutos que mediaron entre la llegada de Mandela a Ellis Park y el inicio del encuentro a las tres en punto hubo de todo. Primero se cantó una canción, luego pasó volando un Jumbo a baja altura (a apenas 60 metros de la parte alta del estadio) donde se podía leer en la parte inferior del aparato "Go Bokke (animando al equipo sudafricano conocido como los Springboks, y por último, se oyó un clamor que conmocionó el mundo. La canción se llamaba shosholoza. Mandela la conocía muy bien, como prácticamente todos los negros en Sudáfrica.

Históricamente la cantaban los trabajadores negros que emigraban desde las zonas rurales del sur de África a las mina de oro entorno a Johanesburgo; era una melodía alegre y llena de energía que parecía imitar el ritmo del tren de vapor. Mandela solía cantarla con su compañero de prisión Walter Sisulo y otros presos cuando trabajaban en la cantera de cal de Robben Island.

Esta canción fue interpretada momentos antes del encuentro provocando un gran fervor entre los asistentes:








LOS HIMNOS


Die Stem:

El viejo himno sudafricano, Die Stem, era una lúgubre melodía marcial que pedía en súplica a Dios para que protegiese la amada tierra, pero con partes que celebraban los triunfos de los antiguos colonos y expedicionarios en su marcha hacia el norte de Sudáfrica en el siglo XIX.





Nkosi Sikelele

Durante muchos años fue el himno extraoficial de la Sudáfrica negra. Era la sentida expresión de un pueblo que había sufrido mucho tiempo y anhelaba la libertad.










Nelson Mandela propuso que Sudáfrica tuviera dos himnos que serían interpretados, uno después de otro, en todas las ceremonias oficiales, desde las tomas de posesión presidenciales hasta los partidos internacionales de rugby: Die Stem y el Nkosi Sikelele.

Por último dejo el vídeo de los últimos momentos de la final del campeonato del mundo de Rugby de 1995, donde los Sprigboks sudafricanos lograron vencer a los All Blacks neozelandeses por un marcador de 15-12.

Al parecer, esta novela será llevada a la pantalla de la mano de Clint Eastwood, teniendo como protagonistas a Morgan Freeman y Matt Damon





Magnífico libro. Muy emotivo y del todo recomendable.


9 comentarios:

Amio Cajander dijo...

Impresionante Historia...
Muy buena musica...
y que bonito es el rugby!!

José Núñez de Cela dijo...

Fantàstic!
Estic a la perruquería i, en compter de llegir l'Interviu, estig llegint el blog d'un amic! (coses de l'iphone, je je)
Estic desitjant arribar a casa i escoltar la música.
El día 2 de maig parlaré del llibre a la ràdio.
Per cert, crec que la foro no és del mundial del 95, peró te igual,

un abraç

Moisés P. dijo...

Hola Amio.. la música es una pasada (excepto el himno boer,, ese queda demasiado marcial) y el rugby,,,,sin comentarios....apasionante... saludos amigo...

jajajaja Jose,,que sort poder llegir en el ipod...la foto es de la final del 2007, pero en va agradar per la calitat i la tendreça de Nelson. Ja en dius que et pareix la música...es especial¡¡
salutacions..

Mary Lovecraft dijo...

Buenísima entrada y muy interesante que suena ese libro.

La Historia, sin palabras...ahí la tenemos.

Pero qué continente tan castigado históricamente, África! ojalá las cosas comenzaran a marchar de una vez para esta bella tierra...

un beso Moisés

Duncan de Gross dijo...

Completo post, me apunto el libro,la historia merece la pena...

MAMEN... dijo...

Desde luego que parece muy interesante, gracias por la reseña, jejejeje;)

MILES DE BESOOSSS GUAPOOOOO¡¡

Moisés P. dijo...

Hola Mary, la verdad es que sí,, ha sido un continente catigado y del que se han aprovechado sin escrúpulos la mayoría de paises "incivilazados"... La novela una pasada¡¡ besos guapa..

Hola Duncan. Si lo lees ya me dirás. La historia es para película..... saludos amigo..

Hola guapetona Mamen....gracias a ti por pasarte... un besazo¡¡¡

Balovega dijo...

Una historia estelar, y el libro tiene muy buena pinta.. me informaré para ve si lo compro, muy interesante.

Un abrazo

Anderea dijo...

La música es de lujo. Gracias, Moisés.

Son las....