Mostrando entradas con la etiqueta vid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vid. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de septiembre de 2011

La primera cosecha de Bodegas Pelki

Tenía algo abandonado este blog, pero nunca olvidado. Hace poco he tenido el placer de poder recoger mi primera cosecha de uva. Con la ayuda de mi amigo y compañero ciclista Vicent Gandía, he aprendido, o por lo menos me he iniciado, en esta tradición tan típica de la gente de nuestro pueblo, la cual me va a permitir poder hacer mi propio vino, y por supuesto, degustarlo.

El proceso duró varios días. El sábado corté la uva y la llevamos a su casa, y allí con una pequeña máquina le quitamos los raspones a la racimos de uva, depositando éstos en una barrica para que empezara la fermentación y la impregnación de taninos que serán los que le den la coloración al vino. En ese momento ya aplicamos los bisulfitos sódico para que actuaran como conservantes (este elemento ha sido empleado desde siempre en la industria del vino, incluso desde la época romana en forma de azufre).

Al cabo de cuatro días, volvimos a coincidir en su casa para prensar la uva y sacar el mosto, que posteriormente trasladé a mi sótano, dejándolo en una barrica de plástico para que esté fermentando durante aproximadamente dos meses. 

Al final la cosecha fue de dos capazos de Vicent, y ocho míos, que dieron un total aproximado de 125 litros.

Dejo aquí este recuerdo fotográfico:



























Quiero agradecer a Vicent Gandía todo lo que ha hecho para que pueda producirse este vino, prestando sus utensilios, su casa, su barrica, sus conocimientos y su tiempo.

Gràcies Vicent¡¡¡¡¡

martes, 1 de marzo de 2011

Trabajondo las cepas

Las últimas semanas me he dedicado a las cepas. Era momento de podar y de reponer marras, es decir, volver a injertar las cepas que fallaron el año pasado. Este año, como ha sido el primero después de haberlas injertado, había que desenterrar parte de la cepa y cortar la raíz del pie borde. Para ello he contado con la experiencia y el trabajo de Pere, todo un experto en la materia. Yo únicamente ayudaba y miraba. Me encargaba de abrir los agujeros para que Pere cortara, y posteriormente los iba tapando.













Una vez podadas y con las raíces ya cortadas, se tapan de nuevo y procedemos a pasar la motoazada para dejar el suelo bien labrado. Esa ha sido mi labor.

En esta foto se ven todas las cepas podadas y tapadas, pero sin labrar. Por cierto, me he quedado sin gasolina cuando aún me quedaban un par de filas.



Aquí ya vemos el resultado del labrado. Primero he labrado en horizontal y posteriormente en vertical. Al final en dos horas y media he terminado el trabajo.





Se esperan lluvias en esta zona para el jueves y viernes, así que mejor imposible¡¡

lunes, 16 de marzo de 2009

Bodegas Pelky




No puedo decir que nos encontramos en el Valle de Tuscany o en el Valle de Benissa, porque nuestro terreno se localiza a 260 m sobre el nivel del mar; sin embargo vivimos en una zona de gran tradición vinícola, donde el cultivo de la uva moscatel y de las pasas ha sido una referencia histórica en nuestra comarca de la Marina Alta (Alicante). Por eso, siempre me ha hecho ilusión tener un campo de vides para poder producir mi propio vino de autoconsumo, y tener varias cepas que me proporcionen a finales del verano esa fruta tan dulce y de calidad que es la uva de moscatel.

Por fin, este fin de semana hemos podido plantar las cepas de vid. Tras meses organizando y preparando el terreno, al final llegó el momento en el que nos pusimos manos a la obra. Para ello conté con la imprescindible colaboración de un entendido en la materia: Pere "Viasner" (mi suministrador oficial de vino casero).

Previamente habíamos preparado un bancal con tierra de relleno, en un hueco de parcela que teníamos detrás de la casa. Si no recuerdo mal, más de 200 camiones de tierra se han vertido en esa zona.

Posteriormente se volteó toda la tierra para que le diera el sol y el agua de lluvia, y con la ayuda de mi vecino Antonio Revelles pasamos el motocultor para dejarla apta para el cultivo.

La jornada empezó el sábado a las 08:00 h con la marcación de la parcela. Lo primero que hicimos fue marcar los puntos donde teníamos que plantar las cepas. Para ello nos servimos de la ayudad de un gran carrete de hilo que señalaba toda la hilera, para posteriormente, con la ayuda de una vara de caña con la medida prefijada,ir marcando los puntos donde teníamos que situar las parras.

Una vez marcados los puntos nos fuimos a almorzar (¡¡cuanta sabiduría tienen los agricultores).

Con el buche lleno, y satisfechas parte de las necesidades básicas de todo ser humano, nos pusimos a plantar las parras. Pare ello, Pere se ayudó de un artilugio metálico a modo de torno, que es específico para plantar parras. Se inserta la pequeña vara de vid por la parte de las raíces, y se introduce en el terreno a unos 50-60 cm de profundidad. Seguidamente se saca la barra de hierro y queda enterrada la pequeña parra. Posteriormente se le echa un poco de agua y se cubre con tierra. Y así, uno tras otro hasta completar las 5 hileras ("camaes") con las 33 parras en cada una, lo que hace un total de 165 parras (patrón 110). Mi labor, por supuesto era de apoyo y se limitó a ayudar en el marcado de los plantones y en el regado y cubrición de tierra. A las 13.30 acabó la plantación y el regado. Por la tarde tuve que volver a la parcela para acabar de cubrir las plantas que se habían quedado sin tapar con tierra.

A partir de ahora lo que toca es cuidar las cepas y tener paciencia. Que la Naturaleza siga su curso y en poco tiempo empiecen a brotar los patrones plantados. Posteriormente tocarán los cuidados pertinentes (azufre, etc), que ya iré contando a medida que me vaya formando como viticultor.

El próximo año las injertaremos de distintas variedades que vayan bien en esta zona. Y por supuesto, me reservaré 3-4 para disfrutar de la uva de mesa de moscatel.

Os dejo el reportaje fotográfico que hice.



Son las....